Louis-Philippe_de_Bourbon

1773 – 1850

También llamado el Rey Ciudadano

Rey de Francia (1830-1848). Era hijo de Luis Felipe José de Orleans (llamado Felipe Igualdad) y nació en París.

Luis Felipe pertenecía a la Casa de Borbón-Orleans, una rama de la familia real francesa que se inició con Felipe I, duque de Orleans, hermano del rey Luis XIV. Ostentó el título de duque de Valois desde su nacimiento hasta 1785 y desde ese año la de duque de Chartres hasta 1793, año en el que su padre fue guillotinado y heredó el título de duque de Orleans. Luis Felipe, al igual que su padre, simpatizaba con los ideales de la Revolución Francesa. En 1790 se unió a los jacobinos, miembros del club político radical francés.

Fue nombrado coronel del ejército revolucionario a los dieciocho años, y luchó en las batallas de Valmy y Jemappes. Después que el ejército francés fuera derrotado por los austriacos en la batalla de Neerwinden (Holanda) en 1793, Luis Felipe y su superior, el general Charles François Dumouriez, se vieron implicados en una conspiración contra la República por lo que tuvo que refugiarse en Suiza.

Tras la ejecución de su padre durante el periodo del Terror, Luis Felipe pasó a ser la figura central en torno a la cual se reunieron los seguidores del partido orleanista, aunque no participó directamente en las intrigas para restaurar la monarquía. Durante el régimen del Directorio y el Imperio de Napoleón I Bonaparte permaneció fuera del país, viajando por Escandinavia, Estados Unidos (residió en Filadelfia cuatro años) e Inglaterra. También pasó una temporada en Sicilia invitado por Fernando I de Borbón, rey de las Dos Sicilias, y contrajo matrimonio en 1809 con la hija de éste. Regresó a Francia tras la abdicación de Napoleón en 1814 y fue bien acogido por el rey Luis XVIII que le restituyó todos los bienes de la familia Orleans. Sin embargo, hacia finales de la década de 1820, el país estaba sometido al gobierno autocrático de Carlos X hermano y sucesor de Luis XVIII y último monarca de la dinastía Borbón, y la agitación entre las clases medias y bajas iba en aumento.

En esa época, Luis Felipe era el candidato favorito de los republicanos que temían provocar la oposición de toda Europa si se establecía un régimen republicano y confiaban en que el duque gobernaría siguiendo la voluntad del pueblo. En 1830, cuando tuvo lugar la Revolución de julio que derrocó a Carlos X y puso fin a la dinastía de los Borbones en Francia, Luis Felipe fue proclamado rey por la Asamblea Nacional francesa. Durante el comienzo de su reinado se sintió orgulloso de gobernar como un ‘rey ciudadano’ y deseaba satisfacer al sector republicano que le había entronizado; por ello, renunció a muchos de los privilegios reales. No obstante, su actitud fue cambiando progresivamente y, pese a que seguía manteniendo una monarquía constitucional, comenzó a adoptar medidas más autoritarias, a la vez que intentaba asociar a la dinastía Borbón-Orleans a la Corona y consolidar su posición entre los monarcas europeos.

Acordó el matrimonio de su hija Luisa con Leopoldo I de Bélgica. Los últimos años de su reinado se vieron empañados por la corrupción política en el interior y la pasividad en los asuntos internacionales. Finalmente, Luis Felipe, que había intentado ganarse el favor tanto de los sectores democráticos como de los reaccionarios, perdió el apoyo de ambos grupos y fue derrocado por la Revolución de 1848, que tuvo como consecuencia la proclamación de la II República (1848-1852) y el posterior ascenso al poder de Luis Napoleón, que más tarde sería Napoleón III, emperador de Francia. Después de abdicar, Luis Felipe se trasladó con su familia a Inglaterra, donde falleció en su residencia de Claremont (Surrey).